Se usan distintas técnicas del mantenimiento predictivo y equipos de medición, para poder hacer un diagnóstico certero en las tuberías a medir. Para así, poder detectar los puntos de filtración de agua o medir la estanquidad de las cañerías.
Ultrasonidos: Permite estudiar la frecuencia del sonido de las fugas, a través de un instrumento stethophon. Esta técnica permite precisar el punto de fuga y sirve de apoyo a las mediciones, aísla las frecuencias exteriores aumentando el margen audible.
Termografía: La termografía permite visualizar diferenciales de temperatura en la estructura a medir, permitiendo tener un espectro mayor en la medición. Se pueden detectar: Tuberías de agua potable y calefacción central, puntos de moho, diferenciales de temperatura, circuitos eléctricos, puntos de humedad, fugas de calefacción, fugas de agua caliente y temperatura del objeto a medir.
Prueba de presión: Realizando una prueba de estanquidad, se puede determinar si la tubería a inspeccionar se encuentra con una pérdida de presión en el circuito. Esto se realiza con un compresor de aire comprimido e instalando un manómetro en la red, permitiendo dar un análisis cuantitativo a la inspección.
Gas trazador: Permite detectar filtraciones pequeñas, a veces imperceptible a la pérdida del manómetro de presión. Esto se realiza inyectando formin gas en la red a inspeccionar, compuesto por 95% Nitrógeno y 05% Hidrogeno. Usando detectores sensibles al gas trazador, se inspecciona la estructura a medir detectando los escapes de formin gas, expulsado de las tuberías que se está realizando las mediciones.
Baroscopio: Apoyo incondicional en las mediciones, permitiendo aumentar la visualización en lugares que no podemos llegar. Esto se realiza con un instrumento endoscopio, que permite ver en una pantalla lo que proyecta la sonda, con una cámara en su extremo. Además, esta cuenta con luces led y cambios de grados en su cámara.